El fútbol español se paralizó durante unos minutos, los que Miguel García, del Salamanca, permaneció inconsciente en el césped por un infarto. Los jugadores del equipo salmantino lloraban desconsolados y el estadio enmudeció. Sólo la rápida intervención de los médicos de ambos equipos salvó su vida.
Tras revelar que ha sido un infarto, el servicio de cardiología del Hospital Clínico ha realizado una angioplastia al jugador, que fue tratado en 2004 de un problema de circulación en el brazo derecho aunque había superado sin ningún problema todas las pruebas cardiacas a las que había sido sometido a lo largo de su carrera.
Según ha asegurado el médico del Salamanca, un José Ignacio Garrido que tras recuperar al jugador se abrazó con su colega del Betis Tomás Calero, el centrocampista estuvo en el césped del estadio Helmántico "en parada cardiorrespiratoria" y se tardó más de cinco minutos hasta lograr que recuperara la consciencia.
"Encontrarte con una persona en ese estado durante tanto tiempo es lo peor que te puede pasar en esta vida y en la profesión, pero para eso hemos estudiado y hay que asumirlo", ha añadido el doctor Garrido. Pese a que el jugador ya se encuentra fuera de peligro, los cardiólogos del Hospital Clínico de Salamanca anunciaron a Miguel García que no podrá volver a jugar al fútbol.

1 comentario:
Ver a ese hombre desplomarse como un muñeco de trapo es impactante... " si es que no somos nada".
Espero que ande usted bien, caballareo :p
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